Parece increíble, pero es posible pasar unas navidades en las que no subamos ni un gramo de peso a pesar de las comilonas típicas de estas fechas. Aquí tienes la clave de cómo conseguirlo.

La energía que consumimos con los alimentos (kilocalorías) debe estar a la misma altura que la energía que nuestro cuerpo gasta en una balanza. En el momento en que esta balanza se incline hacia uno de los dos lados se pierde el equilibrio, por lo que, o bien se perderá peso porque el gasto energético sea mayor que la energía consumida, o bien el gasto es mucho menor de lo que se esperaba por la alimentación que se ha tenido y se aumenta el peso.

En estas fechas es fácil que se consuma más energía de la que se gasta. A parte de la cantidad, influyen también aquellos alimentos que con cantidades menores aportan una energía igual o superior que los anteriores. Con estos hay que tener una especial atención. ¡Cuidado con los dulces navideños!

 

5 CONSEJOS PRÁCTICOS:

  1. Control en la cantidad de comida en el plato, ten en cuenta que suele haber más de dos platos durante la comida y que luego vendrá el postre, los dulces, el café… Hay que hacer hueco a todos pero ¡sin sentir que estamos comiendo por dos!
  1. Si te vas a encargar el menú, procura hacer platos más ligeros para las cenas y dejar lo más contundente en las comidas. El menú para la comida podría ser: ensalada consistente (lechuga, tomate, atún, aceitunas, manzana, queso…) que acompañe el típico cordero asado con patatas asadas. Por la noche algo más ligero y digestivo: una crema de verduras y pescado en salsa.
  1. Las medias mañanas y las meriendas han de ser ligeras, sería una buena elección una pulguita de jamón serrano, de queso o una fruta.
  1. ¡El postre! Hay muchísimas opciones para hacer un postre sencillo, sabroso y que no nos aporte mucha energía. Las macedonias de fruta con yogur o la repostería casera son una buena opción. ¡Ten en cuenta que luego vendrán los dulces navideños y hay que dejarles un huequecillo!
    Evita los postres “industriales”, están ricos pero son pequeñas bombas en estos días tan pesados nutricionalmente hablando.
  1. ¡El ejercicio! Las comidas y las cenas se hacen interminables y da la sensación de que lo único que hacemos es comer y dormir. ¡Hay que cambiar esto! Busca una hora, hora y media para poder dar un paseo en familia, disfrutar del sol o de la imagen de un atardecer en invierno desde el campo.

No olvides que los buenos resultados sólo se obtendrán si se combina la alimentación con el ejercicio.

Te animo a que siguas estos sencillos consejos y notarás que este año las Navidades no pesan tanto sobre ti.

 

Disfruta una Navidad saludable y comparte la ilusión con la gente que te rodea.

¡FELIZ NAVIDAD!

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies