“Antes de dormir tomaré un vaso de leche con miel que es buena para los constipados…”
¿En cuántas ocasiones has hecho esto para evitar que el resfriado vaya a más?
Tiene su fundamento, pues la miel tiene poder expectorante y antitusígeno, además de aliviar el dolor de garganta. Es decir, mejora los problemas que desencadenan los resfriados, los cuales suelen ser el aumento de mucosidad en las vías altas respiratorias y la irritación de la mucosa oral.
Aún así, está demostrado que la miel mantiene el sistema inmunitario despierto ante los agentes externos ya que tiene propiedades antibacterianas, antivirales y antifúngicas, aunque existen opiniones contrarias. Por ello no hay que sustituir los medicamentos por la miel.
Entonces, ¿Azúcar o miel?
La miel es una mejor opción nutricional comparándolo con el azúcar blanco refinado porque por 100 gramos, la miel aporta hasta un 25% menos de energía (Kcal) que el azúcar. Además, la miel está acompañada de vitaminas y minerales, beneficiosos para la salud. El azúcar no posee ningún valor nutricional adicional.
¿Qué miel es la mejor?
Elige una miel natural a la que no se le haya añadido agua ni azúcar. Ten en cuenta que las abejas la preparan para poder comerla directamente del panal. No te preocupes si con el tiempo se cristaliza (endurece), es síntoma de calidad.
¿Las abejas producen algo más que miel?
Por supuesto, las abejas, esas maravillosas obreras, no sólo nos brindan los beneficios de la miel. Otros productos apícolas como el propóleo, la jalea real y el polen también nos los acercan estas pequeñas, y se consumen por sus valores saludables, complementado la alimentación saludable basada en productos naturales.
¿Sabes qué? Como ya has visto, las abejas son generosidad pero los humanos estamos comportándonos de forma devastadora. El uso indiscriminado de pesticidas está provocando la muerte de estas trabajadoras.
¡CUIDADO! ¡No existe un mundo sin abejas!
Actualizado Marzo 2020
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