Anosmia y ageusia: ¿Cómo afectan tu alimentación y qué hacer?

31 Mar 2020 | Ansiedad, Psiconutrición

En nuestro equipo de Sarai Alonso, donde trabajamos desde un enfoque integral de nutrición y psicología tanto en Madrid como en modalidad online, hemos observado un aumento de casos relacionados con la pérdida del gusto y del olfato, especialmente tras procesos virales como el COVID-19. Estos síntomas —conocidos como anosmia (pérdida del olfato) y ageusia (pérdida del gusto)— pueden parecer “simples molestias” al principio, pero afectan de forma directa no solo a la experiencia alimentaria, sino también al estado nutricional y emocional de quienes los sufren.

La alimentación no solo es una función biológica: también es placer, memoria, identidad y conexión social. Cuando dejamos de saborear y oler lo que comemos, nuestra relación con la comida cambia profundamente. Hoy queremos contarte qué son exactamente la anosmia y la ageusia, cómo se relacionan con la nutrición, qué impacto tienen en el apetito, y sobre todo, qué puedes hacer para sobrellevarlas mejor o prevenir que afecten tu bienestar general.

¿Qué son la anosmia y la ageusia?

La anosmia es la pérdida total o parcial del sentido del olfato. La ageusia, en cambio, se refiere a la pérdida o disminución del sentido del gusto. Aunque son alteraciones distintas, suelen ir de la mano, ya que el olfato y el gusto están estrechamente relacionados: aproximadamente el 80% de la percepción del sabor proviene del olfato retronasal, según la Asociación Española de Otorrinolaringología.

Estas afecciones pueden ser temporales o crónicas, y pueden tener múltiples causas:

  • Infecciones virales (como gripe o COVID-19)
  • Enfermedades neurológicas (Parkinson, Alzheimer)
  • Traumatismos craneoencefálicos
  • Tratamientos como quimioterapia o radioterapia
  • Deficiencias nutricionales (como déficit de zinc o vitamina B12)
  • Desconocidas
ageusia

 

¿Cómo afectan a tu alimentación?

Cuando perdemos el gusto o el olfato, comer se convierte en una rutina sin estímulo. Muchos pacientes nos cuentan que ya no disfrutan la comida, que comen menos o, por el contrario, que comen más buscando sensaciones intensas. Esta alteración puede afectar directamente a:

1- El apetito

  • Disminuye el deseo de comer, lo que puede llevar a una reducción del consumo calórico diario y pérdida de peso.
  • Algunas personas desarrollan hambre emocional como forma de compensar la falta de placer, buscando alimentos más dulces o salados.

 

2- La variedad y calidad de la dieta

  • Al no disfrutar de los sabores, muchas personas se limitan a platos muy simples o repetitivos.
  • Esto puede llevar a déficits nutricionales y pérdida de interés por frutas, verduras u otros alimentos poco estimulantes.

 

3- La seguridad alimentaria

  • La anosmia impide detectar alimentos en mal estado, humo o fugas de gas.
  • Puede aumentar el riesgo de consumir productos caducados o contaminados sin darnos cuenta.
  • Mi consejo: anota la fecha en la que abres los paquetes de comida, cuándo guardaste en el congelador la comida fresca, cuándo cocinaste la comida de la nevera…

 

Recomendaciones nutricionales si tienes anosmia o ageusia

En nuestras sesiones de nutricionista online o en nuestra clínica en Madrid, trabajamos con estrategias individualizadas para que quienes padecen estas condiciones puedan mantener una dieta equilibrada y satisfactoria. Aquí te compartimos algunas recomendaciones generales:

1- Estimula los otros sentidos

  • Texturas: incluye alimentos crujientes, cremosos, fibrosos… para enriquecer la experiencia oral.
  • Colores: una presentación atractiva y colorida puede aumentar el deseo de comer.
  • Temperaturas: alternar entre platos fríos y calientes puede generar sensaciones nuevas.

2- Añade especias y hierbas

  • El uso de especias como jengibre, cúrcuma, comino, romero o albahaca puede potenciar el sabor de las comidas.
  • Evita abusar de la sal o el azúcar para compensar la falta de sabor.

3- Aumenta el umami

  • El sabor “umami” (presente en el tomate, setas, quesos curados, salsa de soja) suele percibirse mejor cuando hay pérdida de gusto.
  • Puedes incluir alimentos como salsa de miso, caldo de huesos o tomates secos para intensificar el sabor.

4- No descuides la proteína y los micronutrientes

  • Una mala alimentación puede provocar deficiencias que agraven los síntomas.
  • Asegúrate de cubrir tus requerimientos de zinc, vitamina D, B12 y C, esenciales para el sistema inmunológico y sensorial. Puedes leer más sobre vitamina C aquí.

5- Consulta a profesionales

  • Si los síntomas persisten más de 3-4 semanas, recomendamos acudir a un profesional de salud.
  • Desde Sarai Alonso abordamos estos casos también desde el punto de vista emocional, porque la pérdida del placer alimentario puede derivar en trastornos del comportamiento alimentario (TCA).
Infografía anosmia y ageusia

 

¿Se puede prevenir la ageusia?

En algunos casos, sí. Aunque no siempre es evitable, especialmente cuando está relacionada con procesos víricos o neurológicos, hay algunas prácticas que pueden ayudarte a proteger tu sistema sensorial:

  • Mantener una alimentación rica en antioxidantes, como frutas, verduras y omega 3.
  • Evitar el tabaquismo, ya que daña directamente las papilas gustativas y los receptores olfativos.
  • Realizar revisiones médicas periódicas si has tenido traumatismos o infecciones respiratorias frecuentes.
  • Cuidar tu higiene bucal y nasal.

 

Apoyo emocional ante la pérdida del gusto y el olfato

Desde nuestro enfoque de psiconutrición , entendemos que estas alteraciones no solo afectan al cuerpo, sino también a la mente. Comer sin placer puede generar tristeza, ansiedad, irritabilidad o incluso aislamiento social. Si notas que tu estado de ánimo ha cambiado desde que experimentas anosmia o ageusia, es importante que busques ayuda profesional.

Nuestro equipo de psicólogos te puede acompañar para afrontar esta etapa, recuperar el control y construir nuevas rutinas alimentarias desde el autocuidado y la consciencia.

 

Conclusión: tu alimentación importa, incluso cuando no la sientes

La anosmia y la ageusia no solo son síntomas aislados. Son señales de que algo en nuestro cuerpo necesita atención. Afectan lo que comemos, cómo lo comemos y cómo nos sentimos con ello. Por eso, es fundamental prestar atención, adaptar la alimentación, y cuidar también el impacto emocional que puede tener la pérdida de sabor y olor.

Desde Sarai Alonso, te animamos a no normalizar estas situaciones, y a pedir ayuda si sientes que tu apetito, tu nutrición o tu bienestar general se están viendo comprometidos. La recuperación es posible, y muchas veces, empieza por pequeñas decisiones conscientes.

Si estás atravesando esta situación o conoces a alguien que lo esté, puedes agendar una consulta gratuita con nosotras, escribirnos por WhatsApp, o venir a vernos a nuestra consulta en Madrid (Calle Covarrubias 22, 1ºD – 28010).

Tu salud no es solo física. También es emocional. Estamos aquí para acompañarte.

 

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Sarai Alonso Segura

Dietista-Nutricionista especializada en psiconutrición, reeducación alimentaria, alimentación en la familia y trastornos de conducta alimentaria. Fundadora de Sarai Alonso Nutricionistas, nutricionista de referencia en los principales medios de comunicación y creadora del Método Sarai Alonso. Colegiada MAD00719 en el Colegio de Dietistas y Nutricionistas de Madrid

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