El Índice de Masa Corporal (IMC) es una medida ampliamente utilizada en el ámbito de la salud y la nutrición para clasificar el peso corporal. Pero, ¿realmente dice todo sobre nuestro estado físico y bienestar? En este artículo, desde nuestro equipo en Sarai Alonso, queremos ayudarte a comprender qué es el IMC, cómo se calcula y por qué es solo una pieza del puzzle cuando hablamos de salud. Si te interesa cuidar tu alimentación desde una mirada más completa, te invitamos a conocer nuestro servicio de nutricionista en Madrid, nutricionista online y nuestro enfoque integral de psiconutrición en Madrid y online.
¿Qué es el IMC y cómo se calcula?
El IMC (Índice de Masa Corporal) es una fórmula sencilla que relaciona el peso y la altura de una persona. Se calcula dividiendo el peso en kilogramos entre la altura en metros al cuadrado:
IMC = peso (kg) / altura² (m²)
Por ejemplo: si pesas 70 kg y mides 1,70 m, el cálculo sería:
IMC = 70 / (1,70 x 1,70) = 24,22
Según los rangos establecidos por la OMS, el resultado se clasifica así:
- Menor de 18,5: Bajo peso
- 18,5 – 24,9: Peso normal (normopeso)
- 25 – 29,9: Sobrepeso
- 30 o más: Obesidad (grado I, II o III)
A simple vista, esta clasificación parece útil, pero ¿realmente nos dice lo que necesitamos saber sobre nuestra salud?
Limitaciones del IMC: ¿un número puede definirnos?
La gran crítica al IMC es que no distingue entre grasa, músculo, hueso o líquidos. No considera el estilo de vida, la alimentación ni el estado emocional de la persona.
Pensemos en dos personas con el mismo IMC:
- Una es deportista, con una alimentación equilibrada y buena salud emocional.
- La otra tiene una dieta desequilibrada, es sedentaria y sufre ansiedad.
Ambas tienen el mismo IMC, pero su estado de salud no es comparable. Lo mismo ocurre con una persona con un IMC bajo pero con trastornos alimentarios o TCA como la anorexia o el trastorno por atracón.
Lo que opinamos en Sarai Alonso Nutricionistas
En nuestro centro, entendemos que la salud no se mide solo en kilos. Nos encontramos con casos como este:
Una persona con IMC 21 que tiene ansiedad, sufre episodios de atracones y se siente profundamente infeliz.
Otra persona con un IMC superior que se acepta, disfruta de su cuerpo y mantiene hábitos saludables.
¿Quién está más sana? La respuesta no está en la fórmula, sino en la persona.
Por eso, el peso es solo un número, pero tú eres un conjunto de emociones, hábitos, pensamientos y estilo de vida. En Sarai Alonso, nuestro enfoque como psicólogos en Madrid y psicólogos online es mirar el contexto completo. Te ayudamos a trabajar la relación con la comida desde el respeto, la empatía y el acompañamiento.
¿Cuándo puede ser útil conocer tu IMC?
El IMC puede ser una herramienta orientativa, útil en ciertos contextos:
- Para iniciar una conversación con un profesional sanitario.
- En estudios poblacionales de salud pública.
- Como parte de una valoración médica más amplia.
Pero no debería usarse como único criterio para definir tu estado de salud ni para determinar tu autoestima.
Alternativas al IMC: mirar más allá
En nuestras consultas personalizadas trabajamos con muchos más indicadores:
- Composición corporal (grasa vs músculo).
- Evaluación emocional y de hábitos alimentarios.
- Relación con la comida y el cuerpo.
- Análisis clínicos y antecedentes familiares.
Además, abordamos temas como la dieta en la menopausia, el impacto de la carne procesada o el papel de nutrientes clave como la vitamina C, porque creemos en una nutrición integral que se adapta a ti y no al revés.
¿Qué ocurre cuando el IMC genera ansiedad?
Muchas personas sienten culpabilidad, vergüenza o frustración al conocer su IMC o su peso. Algunas nos dicen frases como:
“Tengo pánico a subirme a la báscula”
“Me siento culpable por comer normal”
“Siento que pierdo el control los fines de semana”
Estas emociones son señales importantes. En nuestro enfoque de psiconutrición, te ayudamos a transformar esa relación negativa con la comida y contigo misma, para que puedas disfrutar sin culpa y cuidarte desde un lugar de bienestar real.
Tips para trabajar tu salud más allá del IMC
- Cuida tus hábitos diarios, no tu peso diario.
- Escucha a tu cuerpo: hambre real, saciedad, emociones.
- Evita dietas estrictas: promueven el efecto rebote y la frustración.
- Trabaja tus emociones: muchas veces comemos por ansiedad o culpa.
- Pide ayuda profesional: no estás sola, ni necesitas hacerlo sola.
Conclusión: El IMC no te define
El IMC puede servir como punto de partida, pero no es un diagnóstico, ni una sentencia, ni un reflejo real de tu salud física o mental. Es solo una medida más entre muchas. En Sarai Alonso Nutricionistas creemos que el verdadero cambio comienza cuando te das permiso para escucharte, cuidarte y mirarte con compasión.
La próxima vez que pienses en tu IMC, pregúntate mejor:
¿Cómo me siento conmigo?
¿Estoy disfrutando de mi alimentación?
¿Estoy cuidando de mí o exigiéndome demasiado?
💜 Si necesitas apoyo profesional para mejorar tu salud, tu alimentación o tu relación con la comida, estamos aquí para ayudarte. Puedes agendar tu consulta gratuita con nuestro equipo o escribirnos por WhatsApp al 620 773 642.
📍También puedes visitarnos en nuestra clínica en Madrid, en la C/ Covarrubias 22, 1ºD – 28010 Madrid. Estaremos encantadas de acompañarte.
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